sábado, 3 de julio de 2010

La intensidad que tiene el sabor amargo de la vida


Hoy el cielo oscureció para mis ojos, hace mucho tiempo que no veía aquel triste cielo que perturba mi mente y que convierte mi vida solo en silencio, hoy me lleve una gran sorpresa por que ante el amanecer desperté con un resplandor que llenaba mi vida de felicidad apesar de este invierno tan infernal .
Apesar de lo opaco que puede ser el día yo solo desperté con ganas de vivir y planificar sobre lo positivo, hoy todo se me nublo.
puedo persibir aquella tristeza de la que muchos hablan y según muchos también.. nos nos deja ni dormir ni comer, es absurdo diría yo!! que tiene que ver!! pero es tan cierto que el alma se siente desganada de asimilar hasta el aire del espacio.
Hasta hace poco sentía un frió que me hacia sentirme obligada a abrir la puerta del closet y coger una chaqueta de las que mas abrigan y ese frio se esfumo tan rápido y hasta sentí un poco de calor.. pero.. pero este frio, como lo evito! este día que endulza de tristeza a mi alma es difícil de evitarse, tan difícil como desear despertar tan rápido de una pesadilla.
La solución me imagino.. no pensar, ser egoísta y pensar que pudo ser peor, pensar que quizá tendrá solución y que solo necesito un tiempo nada mas, un tiempo para que mi alma se canse de sentir dolor y todo haya pasado .
No puedo sanar este momento de un momento a otro pero es irreparable por el momento y debo pensar que debería hasta disfrutarlo ya que momentos como este son intensos incluso se sienten eternos pero no es algo que se pueda sentir toda nuestra vida, no soy masoquista a las cosas malas que me puedan pasar, solo soy realista y prefiero esperar a que todo caiga por su propio peso.
Vivir estas cosas es parte de la vida y pues.. hay Dios! hace mucho que ya no sentía algo similar a esto.
Son cosas que nos hacen mas fuertes pero no por ello hay que cubrirnos con corazas confiándonos en que nunca podrán romperse.
Mayra H.